La actividad formativa persigue mejorar la calidad del servicio público de Justicia mediante la capacitación del personal que atiende a la ciudadanía, dotándolo de las competencias profesionales, comunicativas y éticas necesarias para ofrecer una atención accesible, clara, respetuosa y eficiente, garantizando los derechos de las personas usuarias y reforzando la confianza de la ciudadanía en la Administración de Justicia. Así se persigue capacitar al personal del ámbito de la Justicia para prestar una atención integral, profesional y homogénea a la ciudadanía, adaptada a la especificidad del entorno judicial, a su marco normativo y a la diversidad de personas usuarias.